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A
principios de Marzo del 98, desde mi casa de Tarragona, hablé
por teléfono con Antonio Hernández Palacios (1921-2000)
para pedirle una entrevista que me concedió muy amablemente.
El día acordado, llegué a su domicilio situado en
una tranquila calle del madrileño barrio de Salamanca.
En cuanto me vió, Antonio me tendió su mano, una mano
vieja, con un dedo agarrotado, pero aún enérgica.
Involuntariamente le comparé mentalmente con las fotos que
había visto de él en catálogos de Editions
Dargaud y me di cuenta de cuanto había envejecido.
Tomó el catálogo de una exposición suya, celebrada
en el Ayuntamiento de La Palma del Condado (Huelva) y me lo mostró.
A.P.:
- No sé a que precio lo deben vender.
Seguidamente
empezó a contarme cosas de su vida, de cuando Fidel Castro
le llamó desde Cuba, estando Antonio en París:
A.P.:
Me fui a Cuba para encontrarme con Fidel Castro. Yo le había
conocido cuando él era un guerrillero en Sierra Maestra.
Fidel me dijo que estaba leyendo a José Antonio Primo de
Rivera y yo le repuse que su lectura seguramente le sería
de utilidad.
Ya en Cuba, organicé un equipo de dibujantes y pintamos carteles
de propaganda para él. Allí también conocí
al Che Guevara. - No me gustó ese hombre. Se veía
algo malo en él.
Luego,
me mostró un cuadro que pintó para el Hotel Ritz de
Madrid. La pintura representaba la inauguración de dicho
hotel, por Alfonso XIII.
Era un cuadro maravilloso, por su colorido, composición y
detalle. Al mirarlo me llevaba al pasado, con su gran realismo.
Fue para mi un privilegio contemplarlo antes de que se instalase
definitivamente en alguna dependencia del hotel.
Mientras hablaba, yo iba mirando los cuadros que él había
pintado y que llenaban las paredes del salón. Retratos de
su mujer, hija, etc.
Al ver mi interés, Antonio me dijo: - Yo me levanto temprano
y me pongo a pintar
Tratando de llevar nuestra conversación al terreno de las
historietas, le pregunté:
R.A.: - ¿Se publicaran algún día las aventuras
de Drako de Gades? (1)
A.P.:
- No lo sé, yo vendí los derechos al editor.
R.A.:
- ¿Que ocurre con "El Cid"? (2)
¿Terminó para siempre?
A.P.:
- Tengo un libro prácticamente acabado, con el regreso de
"Bellido Dolfos". También estoy a punto de terminar
uno de Mac Coy. Podría dibujar varios al año, pero
no hay demanda. Sólo de vez en cuando, dibujo algo para Dargaud.
Antonio
se levantó de su butaca y me dijo :- Voy a enseñarte
algo que pocos han visto.
Dicho esto, se fué a otra estancia. Al poco, regresó
con un "portofolio" conteniendo dibujos originales de
"El canto de Moldoror", basado en la obra de Lautreamont
(1846-1870). Lo estuvimos observando y comentando, durante un buen
rato.
Le pedí las Señas de la desaparecida revista "Rumbo
Sur" (3), pues quería comprarlas si aún era
posible, ya que publicaron las aventuras de Drako, y otras obras
de autores de fama internacional como L. Mattotti, Breccia (padre
e hijo), A. Niño, R. Geary, A. Parras, J. Bielsa, A. Font,
Max, Nazario y J. Ortiz entre otros.
En cuanto podía, Antonio volvía a su pasado: - ¿Sabes?,
También conocí a John Dos Passos, y luego a Hemingway,
en Madrid, durante la guerra civil. El estaba en su hotel. Su habitación
estaba llena de botellas de whisky. Por aquél entonces llevaba
un delgado bigote negro, en vez de la barba blanca con la que se
le conoce ahora.
Antonio me habló de Sergio Toppi. Según él,
el mejor dibujante del mundo: - Hace tiempo recibí un libro
dedicado, ilustrado por él, que trataba de samurais (4),
una verdadera maravilla...
Yo le dije que Sergio Toppi era mi autor preferido, y él
continuó: - Toppi domina la pintura, con una gama de colores
increíble
No pude decir nada al respecto pues Toppi siempre ha sido para mi
un maestro del blanco y negro y en aquél momento desconocía
su habilidad como pintor, aunque había visto algún
trabajo suyo en color, algunas páginas en "Sharaz-de"
(5), o en sus excelentes trabajos para Planeta
Agostini-Quinto Centenario.(6)
El tiempo transcurría sin darnos cuenta. Saqué de
mi maletín el Catálogo de la exposición de
A.H. Palacios, de La Palma del Condado, (7) y le
pedí que me lo dedicara.
El se ofreció gustoso, si bien dijo: - A mi no me gusta hacer
dibujos en las sesiones de dedicatorias de libros, aunque en Francia
la gente casi lo exige.
Dicho esto, me dedicó el libro con afectuosas palabras:
"Para Ramón, con la esperanza de serle útil.
Con un abrazo. Palacios"
Eché
una mirada a mi reloj y vi sobresaltado que eran casi las 7 de la
tarde y debía irme inmediatamente al aeropuerto de Barajas,
para tomar el avión hacia Barcelona.
De camino hacia la puerta de su apartamento, mientras nos despedíamos,
Antonio seguía mostrándome sus cuadros, la casa estaba
llena de ellos, y sus trofeos.
Me enseñó el "Yellow Kid" que le
otorgaron en Lucca y me comentó que allí había
conocido a Milo Manara y otros muchos, que Manara tenía
una furgoneta en donde pasaron una noche entera hablando.
Al marchar le pregunté como prefería que le llamasen,
Hernández Palacios, o simplemente Palacios y me respondió:
- Pues mira, mi tío materno no tuvo hijos y mi padre sí.
Por ello prefiero que me llamen Palacios, así puedo perpetuar
su apellido, que de otro modo se perdería.
Nos estrechamos las manos y nos despedimos muy cordialmente. Presentí
en aquél momento, que posiblemente sería la última
vez que lo vería con vida. Era el 18 de Marzo del 98, casi
dos años mas tarde, el 29 de Enero, Antonio nos diría
adiós para siempre.
Ya en la calle, me sumergí en la corriente humana de Madrid,
llamé un taxi y mientras nos dirigíamos rápidamente
al aeropuerto, seguía recordando las historias que Palacios
me había contado, de su vida y de sus obras, de Roncesvalles
(8), del Cid, de los viajes
de Colón, (9) Felipe II
(10) y Carlos V, (11)
el oeste americano de Manos Kelly (12)
y de Mac Coy (13), la revolución
cubana, la guerra fratricida de 1936 en España y su personaje
Eloy, uno entre muchos... (14),
y La paga del soldado (15).
Con Palacios se fueron unas páginas de nuestra historia.
R.
Aznar
Tarragona,
2002
(1)
Drako de Gades (Rumbo Sur, Sevilla-1984)
(2) El Cid: Sancho de Castilla, Las Cortes de
León (Colección Trinca: 9,18 - Editorial Doncel,
Madrid-1970), La toma de Coimbra, La cruzada de Barbastro
(Imágenes de la historia: 6,7,8,9 - Ikusager Ediciones S.A.,
Vitoria - 1982-84).
(3) Rumbo Sur. nº 1,2,3,5,6,7 (Sevilla,
1984-1990)
(4) Ukiyo è Haiku & suspense (
Edizioni Quadragono Libri, Conegliano,1975 )
(5) Sharaz-de (Milano Libri Edizioni, 1984),
(Mosquito Editions, 2000), (Edizioni Di, 2001),
(6) Relatos del Nuevo Mundo: El Cerro de
la Plata - La leyenda de Potosì, Las fabulosas ciudades
de Arizona -Los tesoros de Cibola.(Planeta Agostini, Barcelona
1992).
(7) Antonio Hernandez Palacios. Ayuntamiento
de La Palma del Condado, Huelva (1996)
(8) Roncesvalles (Ikusager, Vitoria 1979)
(9) Relatos del Nuevo Mundo :El primer viaje de
Colón-Una candela lejana, El virreinato de Colón-La
luz y la espada, La conquista de nueva España-El oro y
la sangre. (Planeta Agostini, Barcelona 1992)
(10) Felipe II (Grupo Pandora S.A., Sevilla
1999)
(11) Carlos V (Grupo Pandora S.A., Sevilla
1999)
(12) "Manos" Kelly: "Manos"Kelly,
La montaña del oro, La tumba de oro (Colección
Trinca: 2,15,24 - Editorial Doncel, Madrid 1970) La guerra Cayuso
(Colección Rambla nº 2, García & Bea Editores,
Barcelona 1984)
(13) Mac Coy (Luky Luck - Dargaud Editeur,
1975-1999)
(14) Imágenes de la historia: Eloy uno
entre muchos, Rio Manzanares, 1936 Euskadi en llamas
(Ikusager Ediciones, Vitoria 1979)
(15) La paga del soldado. Revista Trinca
- Editorial Doncel, Madrid 1972)
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